Capitulo 6. La Resaca De La Revelacion
El aire de la terraza aún vibraba con la última palabra de Alessandro. Sparrow.
Mi mano voló hacia mi boca, ahogando un grito. Di un paso atrás, tropezando con mis propios pies, mi espalda chocando con un golpe seco contra la barandilla de metal. El impacto me sacudió hasta los huesos. El mundo se inclinó. Las luces de la ciudad, allá abajo, parecían girar en un remolino borroso de oro y neón, devorándome.
Él no se movió. Solo me observaba. Sus ojos grises, profundos e imperturbables, brillaban