Capitulo 101. El Testamento del Patriarca
El nuevo refugio proporcionado por Casandra era un santuario de alta tecnología oculto en un edificio industrial aparentemente abandonado en las afueras de Milán. Dentro, el diseño era minimalista, de concreto pulido y luces LED indirectas que bañaban el ambiente en un tono azulado y frío. Fuera, la lluvia de la madrugada golpeaba los cristales reforzados, un eco sordo de la tormenta mediática y criminal que acababan de desatar.
Isabela se encontraba de pie frente a un ventanal, observando cómo