La noche se extendía como un manto de tinta sobre la mansión Blackthorn. Brianna permanecía despierta, con los ojos fijos en el techo de su habitación mientras las palabras de Lucan resonaban en su mente como un eco interminable: "Tu sangre no es solo humana."
Se incorporó de golpe, sintiendo que el aire le faltaba. Había intentado ignorar aquella revelación durante días, fingiendo que no le afectaba, que no despertaba preguntas que llevaba años enterrando. Pero la verdad era que no podía segui