Capítulo 13. La cama de hielo.
Giovanni Ferrari
La cuarentena terminó. Para mí, esos cuarenta días fueron una espera eterna. Cuidé a Francesca, la alimenté y velé su sueño.
Sebastián estaba sano y fuerte. Yo quería recuperar a mi mujer. Quería sentir que este matrimonio no era solo un contrato de padres, sino una unión de dos personas que se aman.
Llegué a casa con un vestido de seda azul. Era un regalo. Quería que ella se sintiera bonita, que dejara los camisones largos y cerrados que ocultaban su cuerpo. Pero al entrar al