C19. Lo amo tanto que me duele.
Giovanni Ferrari.
—Siento... —balbuceó. Parecía a punto de llorar—. Siento que me voy a romper.
—No vas a romperte —le prometí contra su piel—. Estoy aquí.
Subí la mano por sus costillas. Despacio. Aprendiendo el mapa de su cuerpo. Francesca cerró los ojos. Su respiración se volvió errática. Rocé la parte baja de su pecho. Arqueó la espalda como un arco tenso.
—Giovanni...
Ese nombre, dicho así, fue una orden. Fue la rendición total.
Me incliné y le besé el pecho. Ella enredó los dedos en mi pe