C40. Sin miedo al mañana.
Florella Francesca Ferrari
El yate, un palacio de marfil flotando sobre el azul profundo, se alejaba de la costa de Amalfi con una elegancia que me robaba el aliento. Desde la cubierta, miré hacia atrás y vi cómo nuestra villa se convertía en un juguete de piedra en lo alto del acantilado. Durante esos meses, esa casa había sido mi mundo entero; ahora, bajo la mirada cálida de Giovanni, sentía que el mundo se ensanchaba hasta el infinito.
Me toqué el vientre, sintiendo la firmeza de mis meses d