C39. El oasis de Amalfi.
Giovanni Ferrari
Meses después.
Desperté antes de que el sol terminara de lamer la cresta de las olas frente al acantilado de Amalfi. Durante cuatro años, mis despertares habían sido actos de defensa: la mano buscando instintivamente el arma en la mesa de noche, el oído atento a cualquier crujido sospechoso en el pasillo, el corazón latiendo con la arritmia de la paranoia. Pero esta mañana, el silencio de la villa no se sentía como una amenaza, sino como un regalo.
Me giré lentamente, tratando