C31. El diario de las sombras.
Florella Francesca Ferrari
Dejé a Sebastián con una de las señoras de servicio y crucé el perímetro de la villa. Lo sentí como caminar hacia mi propia ejecución. Mis piernas temblaban bajo la falda, pero la tarjeta de "Il Tramonto" quemaba en mi bolsillo, dándome el impulso que el miedo me quitaba.
Esquivé a los guardias de Giovanni, moviéndome por las sombras de los viñedos que ellos no vigilaban con tanto celo. Sabía que ella estaba ahí. Mi madre no era de las que se rendían ante un papel fir