Capítulo 28. Una abuela preocupada.
Lucas suspiró.
—Para Liam, la traición es un interruptor. Una vez que se apaga, no se vuelve a encender. Ahora mismo, en esa celda, él ya te juzgó, te condenó y te ejecutó en su cabeza. Si vas allá, no va a ver a la mujer que lo salvó. Va a ver al enemigo.
Olivia sintió un frío glacial en el estómago.
Recordó la mirada de Liam en la patrulla. Ese asco. Ese odio.
—Entonces... ¿Qué hacemos? —susurró—. ¿Lo dejamos pudrirse ahí?
—No —dijo Lucas.
Caminó hacia la isla de cocina y sirvió otro trago. E