Capítulo 27. No te va a creer.
Olivia retrocedió un paso, chocando contra el respaldo de un sofá, como si la hubiesen dado una bofetada.
—Lucas... no sé de qué hablas...
—¡No me mientas! —explotó.
Lucas avanzó hacia ella, acorralándola. Claritza intentó interponerse, pero Lucas la detuvo con una mirada fulminante que la dejó helada.
—¡Tú eras la única!
Lucas se plantó frente a Olivia, invadiendo su espacio personal, respirando agitado.
—Liam me lo contó todo. Me dijo que el martes en la madrugada entraste a su despacho. Que