La primavera había llegado a la mansión Delacroix con una explosión de colores. Los jardines, antes dormidos bajo el manto invernal, despertaban ahora con violetas, narcisos y prímulas que salpicaban el verde renovado. Clara había sugerido que Sophia aprovechara la tarde soleada para jugar al aire libre, una propuesta que Lord Adrian aprobó con una sonrisa que ella intentó no interpretar como algo más que cortesía.
Desde el incidente del baile, Clara sentía que caminaba sobre hielo fino. Cada mi