Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala del tribunal olía a madera vieja y terror contenido—ese aroma particular de espacios donde se decidían destinos con golpes de martillo y palabras que podían condenar o absolver.
Clara observó las filas de bancas de roble oscuro, los ventanales góticos que filtraban luz gris sobre rostros expectantes, el estrado elevado donde el Juez Harrington la estudiaba con expresión aburrida profesional que había perfeccionado durante d







