Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación olía a cuero viejo y decisiones que habían esperado tres años para ser pronunciadas en voz alta. Clara observó a Adrian cruzar el umbral del dormitorio principal con un maletín de piel gastada que parecía contener más que documentos—parecía contener la diferencia entre libertad y condena, entre verdad y dignidad, entre sobrevivir y finalmente vivir.
—Tenemos que hablar sobre mañana —di







