Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala del tribunal olía a madera pulida y poder concentrado—ese aroma particular de espacios donde se decidían destinos con golpes de martillo y pergaminos sellados. Clara observó las filas de bancas de roble oscuro, los ventanales góticos que filtraban luz gris sobre rostros expectantes, el estrado elevado donde tres jueces aristocráticos la evaluaban con expresiones que habían perfeccionado durante décadas de sentenciar a personas com







