La noche se había convertido en un enemigo. Clara cerró la puerta de su habitación con manos temblorosas, apoyándose contra la madera como si temiera que alguien pudiera derribarla en cualquier momento. El eco de las acusaciones de Mercy resonaba en sus oídos con la misma intensidad que los murmullos de los invitados al baile. Humillación. Vergüenza. Exposición.
Se deslizó hasta el suelo, abrazando sus rodillas mientras las lágrimas comenzaban a brotar. El vestido que horas antes había sido moti