ULTIMA HORA. 2
MAX
—Victoria, no es el momento para despliegues de valentía. Adel es un psicópata, no un aficionado. Si él ve que ustedes están ahí, no negociará. Directamente, ejecutará su plan.
—No me importa —respondió ella, ignorando al mafioso y clavándome la mirada a mí—. Max, no voy a quedarme encerrada en esta casa esperando a ver si vuelves o si me llaman para decirme que estoy sola. Mi lugar está ahí.
La tensión en la sala era un cable a punto de romperse. Sabía que tenerlas allí era un peligro, una