Mundo ficciónIniciar sesiónEl bullicio de París había comenzado a sentirse familiar para Bianca, pero su mente seguía dividida. Aunque disfrutaba su trabajo en el museo, las largas noches en soledad le recordaban cuánto extrañaba a Luca. Fue en una de esas tardes lluviosas, mientras revisaba documentos en su oficina, que alguien inesperado tocó la puerta: Stefano.
—Bianca —dijo con una sonr







