El amanecer llegó con un aire distinto en la residencia Daurella.
Las puertas del gran salón de conferencias se abrieron temprano, dejando ver un ir y venir de empleados, reporteros y directivos de la empresa. Cada rincón parecía cargado de expectación: la heredera perdida de la familia Daurella iba a ser presentada oficialmente.
Milenne, frente al espejo de su habitación, ajustaba los puños de su traje con una calma que solo aparentaba.
El reflejo que la observaba no era ella de aquella n