Las puertas del edificio Daurella se abrieron de par en par ante la llegada de Gerald. Su figura alta, vestida con un traje perfectamente cortado, atrajo miradas desde el primer piso hasta la sala de juntas del último nivel. Era su primera visita oficial desde que Milenne asumiera el mando como heredera, pero no lo movía el protocolo. Lo movía algo más profundo, algo que no se atrevía a nombrar.
El ambiente del edificio había cambiado desde que Milenne tomó el liderazgo. Todo brillaba con un nu