La invitación llegó por correo electrónico, formal y escueta: "Editorial Soler tiene el placer de invitarle a la presentación de su nueva colección de poesía contemporánea." Clara suspiró. Otra vez una gala, aunque esta vez de menor envergadura que la anterior. Sin embargo, sabía que era importante asistir, no solo por su contrato con la editorial, sino también por la oportunidad de observar a Marcos Soler en un contexto diferente.
El evento se celebró en una galería de arte moderna en el barri