44. Sencillamente perfecta
Anthony apretó los puños al escuchar a su cuñada hablar tan fríamente del accidente de Livia. ¿Cómo podía fingir tan bien delante de todo el mundo? Si le contaba a alguien lo que Addison maquinaba a escondidas, nadie le creería.
Addison se había encargado de que, durante años, el círculo social al que pertenecían, la vieran como la esposa perfecta. Amable, abnegada y dispuesta a seguir a su marido, incluso en las desavenencias.
Lo que Anthony no terminaba de entender