75. Quiero casarme contigo
Livia sonrió. Ya no había impedimento para que Garrett y ella le dieran un hogar a su bebé. La felicidad la invadió; apretó la mano de su prometido.
—Eres libre —musitó con voz ronca por la emoción.
—Lo soy y tengo toda la intención de que eso no dure mucho tiempo, Livia —dijo, viéndola con una intensidad abrazadora—. Quiero casarme contigo.
Un fuerte carraspeo se escuchó. Aiden se llevó las manos a la espalda, viendo a Garrett.
—Es lo que esperamos; Livia es una de n