22. Te amo, bonita
22. Te amo, bonita
Nova miraba con demasiado interés hacia la ventana. No había nada especial en ella, tal vez era porque realmente no estaba mirando nada. Solo esperaba.
No había podido dormir luego de lo ocurrido con Knox. Le dolía, le destrozaba el corazón, pero, ¿qué podía esperar de él?
Apretó sus manos con fuerza sobre las sábanas blancas. No existía nada entre ellos y mientras la desconfianza fuera su bandera. No irían a ninguna parte. Había demasiado dolor, demasiadas heridas que tenían