21. ¡Fuiste tú!
21. ¡Fuiste tú!
Nova observaba a Knox fijamente, esperando que saliera de la habitación. Lamentándose por su minuto de debilidad. De verdad, había creído que él confiaba en ella; pero no. Knox necesitó las pruebas médicas para convencerse de que Nikki era su hija.
¡Era una tonta! Una ilusa por tener ilusiones.
Era una suerte que su hermano entrara a tiempo y le impidiera cometer un error. Estuvo a nada de ceder, de dejarse envolver por sus palabras bonitas. Dolía, dolía mucho y eso solo quería