Cap. 11. La vida estaba a punto de cambiar
El mercado era bullicioso, la vida brotaba por cada esquina, desde los vendedores apresurados ofreciendo frutas y verduras frescas hasta el olor a pan recién horneado y charlas suaves de ofertas y regate con los compradores.
Caroline avanzaba a través de los puestos con precaución, intentando no llamar la atención sobre sí misma. Cada paso era un recordatorio de que debía ser fantasma, de que su pasado la perseguiría hasta la muerte. Había vivido encerrada durante demasiado tiempo, y sabía que,