Charles le hizo una seña que ella entendió. Cuando él dio media vuelta para salir de la oficina, ella estaba agarrando sus cosas para ir detrás de él, en ese momento el mayor de los Santino entró en la oficina.
—Hola, ¿Ya te vas? — él no podía evitar hablarle con cariño, Charles frunció el ceño al oírlo, luego se giró a Avery quién le sonreía al hombre.
—Sí, ya debo irme — Darío al oírla, puso sus ojos en Charles, porque él quién no lo miraba amable, sino por el contrario, con ganas de arranc