DUEÑO Y PRESA

Damian

La observé desde el umbral de la puerta, inmóvil como una estatua de mármol. Eva estaba sentada en el borde de la cama, con la mirada fija en el suelo y los hombros caídos. La luz mortecina del atardecer se filtraba por la ventana, dibujando sombras alargadas que parecían querer devorarla. Podía oler su miedo, tan intenso que casi podía saborearlo en mi lengua.

Había intentado huir. De mí. De nosotros.

El pensamiento me quemaba por dentro como ácido, corroyendo cualquier vestigio de auto
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP