Cap. 42 ¿Distinto?
Mientras Dayana se sentía inexplicablemente fuera de lugar, las gemelas seguían fastidiando.
—Además —continuó Emanuela, bajando la voz— está el tema social. Has estado un poco… aislada. Es comprensible, con la memoria y todo. Pero hay ciertas apariciones que son obligatorias. La Gala de la Filarmónica, la Subasta del Hospital Infantil… Si no estás, la gente habla. Dicen que Ares te esconde, o que no estás… a la altura. Eso le hace daño a él, a la empresa.
Tercer golpe: convertir su reclusión para proteger a su familia en un arma social que dañaba a Ares.
—Ares y yo decidimos juntos enfocarnos en la familia ahora —dijo Dayana, pero su voz sonó menos segura.
—Claro, la familia es lo primero —asintió Emilia, con una sonrisa de víbora.
—Pero la familia Bianchi es también su posición social. Son inseparables. Si descuidas una, dañas a la otra. Nosotras podemos presentarte a las personas correctas, enseñarte el protocolo. Para que no cometas otro… faux pas como ese vestido en la cena. —Un