Cap. 19 Así lo hicimos
Ares parecía desmoronarse en ese instante, tanto así que hizo una pausa, luchando contra la emoción. Cuando continuó, cada palabra sonaba a cristal roto.
—Tenías seis meses y medio. Dulce no lo soportó más. Te empujó por las escaleras. Por eso tenías tantos moretones, tantas raspaduras. No fue un tropiezo. Fue una caída deliberada.
Dayana sintió un frío glacial en la espina dorsal. La empujaron. La frase de la fuente de Felicia resonaba ahora con una verdad atroz.
—Nuestro bebé… —la voz de Ares