Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu silencio fue peor que cualquier mentira.
Permanecí de pie junto a la mesa, mi respiración acelerada, mi pulso desbocado, sintiendo la mirada penetrante de Santiago clavada en la mía. Martínez, con su sonrisa burlona y su actitud relajada, tomó su vaso de whisky y dio un sorbo, disfrutando el espectáculo.
—Ferrer, tu chica parece molesta —comentó con diversión.
Ignoré a Martínez.
Sa







