Mundo ficciónIniciar sesiónEl vacío se sentía peor que la rabia.
Peor que el miedo.
Peor que la traición.
Era una sensación que se extendía por mi piel, filtrándose en mis huesos, en mi respiración, en mis pensamientos. Un abismo silencioso que se abría entre Santiago y yo, convirtiéndolo en alguien ajeno.
Después de la verdad sobre su padre, me fui sin mirar atrás.
Pero el problema con el amor es que no desa







