Savannah despertó sintiendo pesadez en el cuerpo, un ardor tolerante entre las piernas y completamente sola en la cama.
Se incorporó viendo el lado vacío de la cama y por un instante se preguntó si lo de la noche anterior había sido solo un sueño, pero la sensación del sexo, la sensibilidad en algunas partes de su cuerpo y su desnudez le dejaron en claro que no se había tratado de ningún sueño.
Se había acostado con Massimo, y lejos de sentirse mal, un calor vergonzoso y tímido le cubría las me