La decisión que tenía que tomar le rompería el corazón en mil pedazos, sin importar lo que eligiera.
— ¡Al fin llegas! — exclamó Nelly al verla entrar. Por suerte, Tyler no estaba en casa, lo que le dio la oportunidad de indagar a solas.
Nelly, con su insistencia habitual, bombardeó a su hermana con preguntas sobre lo sucedido, pero Naomi parecía estar en otro mundo. Su mirada estaba perdida en un punto fijo, lamentando su desgracia, con la mente muy lejos de la conversación.
— ¡Naomi, te estoy