Al llegar al hospital, Naomi y Tyler subieron directamente a la habitación de los señores Torres. Un silencio expectante cayó sobre los familiares, y una ligera preocupación se reflejó en sus rostros, pues temían por el bienestar emocional de la embarazada.
—Saludos —dijo Naomi, y caminó directamente hacia los accidentados.
Todas las miradas se posaron en ella, pero ninguna con la intensidad de la de Derek, quien abrió los ojos al escuchar su voz. Él estaba sentado en un sillón junto a la cama