El caos duró apenas unos minutos, pero en la memoria de todos se sintió eterno.
Las enfermeras irrumpieron en la habitación con rapidez quirúrgica, desplazando cuerpos, separando emociones, imponiendo orden donde segundos antes solo había amor, miedo y confesiones a medio decir. Doña Alba fue atendida de inmediato; oxígeno, camilla, indicaciones cortas y firmes. No perdió el conocimiento por completo, pero su cuerpo exigía atención, descanso… silencio.
Naomi se quedó inmóvil, con una mano aferr