OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 80.
Ha pasado un año.
A veces me cuesta creerlo, porque para mí el tiempo dejó de existir durante mucho más que doce meses. Se volvió algo extraño, fragmentado, como si hubiera despertado en medio de una vida que ya estaba en marcha y tuviera que aprender a caminar dentro de ella otra vez.
Estoy sentada en el suelo del salón, apoyada contra el sofá, con las piernas estiradas y una manta ligera sobre las rodillas. Frente a mí, Adhara juega con bloques de colores, concentrada, sacando la lengua con e