OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 81.
La cena transcurre con una calma extraña, casi frágil, como si todos temiéramos romper algo invisible si hablamos demasiado alto o hacemos un movimiento brusco.
Estamos sentados alrededor de la mesa del comedor principal. Adhara ocupa su pequeña silla a mi lado, concentrada en desarmar cuidadosamente los trozos de comida antes de llevarlos a la boca. Héctor está frente a nosotras, observándola con esa atención constante que nunca pierde cuando se trata de ella. Amelie se sienta a mi derecha, re