OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 55.
Pasaron seis meses.
Decirlo así, de forma tan simple, casi me parecía una mentira. Seis meses desde aquel amanecer en la isla, seis meses desde que comencé a creer de verdad que mi vida podía ser tranquila, que el miedo no tenía por qué acompañarme a cada paso. El tiempo avanzó sin estridencias, sin sobresaltos violentos, y por primera vez en mucho tiempo no sentí la necesidad de contar los días con ansiedad.
Esa tarde me encontraba sentada frente a Christina en uno de los restaurantes del c