OBLIGADA A PERDONARTE. Capítulo 12.
Entrar nuevamente a las empresas Levine se siente extraño. No porque el edificio me intimide. Después de años en operaciones especiales, ningún rascacielos de cristal puede hacerlo.
Lo incómodo es saber quién trabaja aquí.
Las puertas del ascensor se abren en el último piso y un grupo de hombres y mujeres vestidos de negro ya me espera.
—Señorita Ashford —me saludan con solemnidad.
Asiento con la cabeza.
—Quiero reunirme con todo el personal encargado de la seguridad de Sarah Levine —pido de ma