Capítulo 65.
A pesar de que intentó escapar, Gabriel me tomó firmemente de un brazo, y me impide salir aun cuando lo intento con todas mis ganas.
—¡Déjame ir! —exijo furiosa— ¿Qué crees que estás haciendo?
No se que es más aterrador, descubrir la verdadera personalidad de Gabriel, o verlo sonriendo mientras me arrastra de regreso a nuestra cama, donde me lanza sin ningún cuidado.
Me da tanto miedo…
—Ni siquiera sé por qué te molesta tanto —se queja Gabriel mientras se sube sobre mi en la cama.
—¡Estás loco!