Capítulo 42.
Me quedo despierta y sentada en la cama de mi habitación privada en la mansión de la familia Dunne, mirando cómo amanece a lo lejos en el que sería el cuarto día desde la última vez que vi a Gabriel.
Podría decirse que sí, al final terminé arruinándolo todo, esa bonita y cercana amistad que tuve con él ahora ha desaparecido.
Después de que Gabriel me abandonó en la biblioteca esa mañana, yo regresé sintiéndome humillada a mi habitación, pues estaba segura de que los empleados sabían lo que habíamos hecho, y ahora me miraban de reojo como si me estuvieran juzgando.
Pero eso no era lo peor de todo, ya que después de haber admitido que quería que Gabriel me domara o se convirtiera en mi nuevo amo, de alguna manera lo único que quería era volver a acercarme a él y hablarle en un vago intento de explicarle lo que había ocurrido, y tratar de tranquilizarlo, porque ahora estoy segura de que él debe pensar lo peor de mí.
Pero no he tenido oportunidad, desde lo que pasó en la biblioteca, Gabr