Capítulo 109.
Al observar a Héctor frente a nosotros, un nudo se forma en mi garganta. Es demasiado similar a su hermano, y verlo ahí se siente como recuperar a una persona que perdí para siempre. Su sola presencia despierta recuerdos que creí haber enterrado, pero que claramente siguen vivos dentro de mí.
Siendo sincera, nunca pude superar por completo la muerte de Gabriel. Siempre me sentí culpable de que él diera su vida por defenderme, y siempre me arrepentiré de haber sido tan débil como para no haberlo