Capítulo 100.
A pesar de que lo último que pude escuchar fue el sonido de un disparo, el dolor no llega a mí, por el contrario lo siguiente que escucho son los gritos desesperados de Fabricio, el cual cae de rodillas frente a nosotros.
—¡Christina! —grita Víctor acercándose a mí corriendo todavía acompañado de sus guardaespaldas.
—Víctor… —susurro aliviada al verlo llegar.
Debido a mis gritos y todo el escándalo que hicimos, Victor fue capaz de encontrarme, interviniendo en el momento preciso, disparandole al doctor en una pierna e impidiendo que pudiera acabar conmigo
—Esto está muy mal, tenemos que ir a un hospital cuanto antes… —sigo asustada pensando en Gabriel.
Notando toda la sangre y el cuerpo de Gabriel en mi regazo, Víctor aterrorizado se arrodilla junto a nosotros, tocando las mejillas frías de Gabriel y viendo sus ojos cerrados.
—Gabriel… —Víctor llama a su amigo mirándolo, inconsciente en mis brazos.
—Por favor Víctor, tenemos que ir a un hospital ahora, podemos salvarlo, sé que pod