Capítulo 101.
Cuando los doctores nos informan de la muerte de Gabriel, se siente como si el mundo dejará de girar, mi mente entera se pone en blanco, y ni siquiera puedo llorar, es como si parte de mí no pudiera asimilar que la noticia es verdad.
—Es imposible —se niega Víctor junto a mí—, debe haber algo más que se puede hacer…
—Señor Silverstorm, hemos hecho lo que hemos podido, incluso en este hospital que es el más importante de todo el estado, una herida como la que tenía su amigo es difícil de curar,