81. Siento haberme marchado.
—No pensaba moverme de todas maneras… —susurró él con suavidad, como si admitir que querer quedarse en esa posición fuera un secreto que solo compartían ellos dos
Julia sintió como el peso de su esposo caía sobre su cuerpo y era algo que le encantaba, tenerlo sobre ella, por un instante fue como si el tiempo hubiera retrocedido y ahora solo fueran ellos dos, como si todos los problemas se hubieran desvanecido en el contacto de sus cuerpos, mientras sus mentes se apagaron y solo su piel hablaba