18. Te va a gustar.
Era como si el tiempo pasara muy lento para Julia, sintió el miedo apoderándose de ella mientras los hombres se acercaban más. Su corazón latía con fuerza en su pecho, pero se negaba a rendirse sin luchar, no quería que ellos la tocaran.
Intentó alejarse retrocediendo unos pasos, pero la acorralaron, bloqueando cualquier posible escape. Cada uno de los hombres llevaba una sonrisa siniestra en el rostro, y Julia sabía que se encontraba en peligro.
—No te preocupes, cariño, solo queremos divertir