20. Esa no es la letra de Cesar
Ana Paula se llenó de valentía
— Es la carta que me dejó Cesar como despedida.
— ¿Él mismo te la entregó? — necesitó saber.
— No, pero…
— ¡Carajo! — gruñó, colocando las manos en su cintura y echando la cabeza hacia atrás.
— ¿Qué?
Con la mirada roja del desconcierto y miles de cosas pasando por su cabeza, alzó el papel en un puño y la miró.
— Esta no es la letra de Cesar — él mejor que nadie lo sabía, pues pasaba horas leyendo que su hermano escribía para darle su opinión.
— ¿Qué? ¡No! ¡