— ¿Beth? — él la miró extrañado y la instó a continuar.
En eso, se acercó Dalia. Elizabeth la examinó de arriba hacia abajo, después apartó la mirada.
Leonas notó que Dalia todavía tenía puesta una camisa de él.
M****a.
Cerró los ojos por un segundo.
— Elizabeth…
— Iré por Raquel. He estado loca por pasar tiempo con ella — dijo con una sonrisa apagada, intentando restarle importancia a la situación. Y sin esperar a que él la detuviera, caminó hasta la casa.
— ¿Está todo bien? — le pregunt