2 meses después…
— ¿Y bien, Elizabeth? ¿Cómo te sientes? ¿Estás lista para volver a São Paulo? — le preguntó la psicóloga aquella última tarde en la que se verían.
Tuvo un escalofrío. No porque no estuviese lista… sino por todo a lo que había tenido que enfrentarse para llegar a ese punto.
Mostró una sonrisa.
— No puedo evitar sentirme nerviosa.
La mujer le devolvió el gesto. Estaban sentadas la una frente a la otra.
— Es completamente normal — le dijo —. ¿Recuerdas nuestra primera consult