19. La habitación de Cesar
El resto del día, no volvió a saber de él. En el almuerzo bajó cuando una de las mucamas le avisó y allí escuchó que no los acompañaría. Durante la cena, no fue tan distinto, era como si ella no existiera en lo absoluto para él, como si lo que hubiese sucedido la noche anterior significara menos que nada, pues apenas terminó sus alimentos, se despidió de su familia y re retiró sin mirarla siquiera.
Los demás días fueron casi igual.
— Discúlpalo, querida, ha tenido días difíciles en la empresa